domingo, 15 de diciembre de 2013

Evaluación en Programas de Educación a Distancia


Evaluación en Programas  de Educación a Distancia

          El concepto de evaluación está vinculado a la calidad y la misma pudiera tener un enfoque industrial o de prestación de servicios. Estos sistemas de calidad que se insertan dentro de las instituciones académicas, llámese en este caso especifico Universidades de Educación Superior (IES), tienen como objetivo, por una lado satisfacer la necesidad del cliente, es este caso el alumno y por otro cumplir con las expectativas del usuario del servicio siendo este o estas instituciones que requieren de un servicio complejo, por lo tanto valorar las aéreas objeto de evaluación es un tema denso.

         El acceso al conocimiento y a determinadas competencias (y no sólo el acceso a la escuela) es visto como el elemento decisivo para participar activamente en los nuevos procesos productivos, es por este motivo que tipo de conocimiento o de competencia desarrolla la educación para a ser problema central, de ahí que como educadores, el tema eje para todos los que estamos involucrados en la educación sea la evaluación.

      La evaluación, de acuerdo con Alvídrez (2006), se ha convertido en los últimos tiempos en un tema recurrente, tanto en el debate didáctico como en las preocupaciones de las distintas jerarquías que integran la vida escolar, para muchos es un tema de difícil solución y de difícil acuerdos, pero indudablemente nos compromete diariamente en los desafíos similares de esta hermosa tarea de educar.

        Si la educación es una práctica social y la evaluación uno de sus principales actos que se lleva a cabo en las instituciones educativas, debemos abordarla desde distintos aspectos: ideológicos, sociales, pedagógicos, psicológicos y técnicos, porque evaluar es valorar, es decir, tiene connotaciones ideológicas ya que tiene que ver con concepciones histórico – sociales que predominan en el contexto que sin duda la condiciona; tiene connotación social porque se relaciona con la promoción, con el fracaso escolar, con el éxito, con la deserción, donde el proceso de enseñanza y aprendizaje de desarrollan en un clima en el que la ambigüedad, el caos, el desorden, los conflictos, están presentes y forman parte de las instituciones escolares, tiene connotación pedagógica porque tiene peso en la conducta de los diferentes actores sociales involucrados en el curriculum y, tiene connotación técnica, porque es necesario repensar y recrear instrumentos idóneos y confiables que enriquecen el proceso de enseñanza y de aprendizaje, lo cual determina que el problema técnico dependerá y estará condicionado por los otros aspectos.

   Cuando la evaluación es estudiada como instrumento de selección puede transformarse en una práctica clasificatoria y etiquetadora, en la que tienen lugar las investigaciones psicológicas que han demostrado lo importante que es para el sujeto la imagen que los otros tienen de él.


      Se puede definir a la evaluación como el proceso sistemático de recolección y análisis de la información, destinado a describir la realidad y emitir juicios de valor sobre su adecuación a un patrón o criterio de referencia establecido como base para la toma de decisiones, es decir, evaluar es participar en la construcción de un tipo de conocimiento axiológico, interpretando la información, estableciendo visiones no simplificadas de la realidad y facilitando la generación de una verdadera cultura evaluativa.

       Por otro lado, construir una cultura evaluativa implica incorporar a la evaluación como una práctica cotidiana que realizan todos y afecta a la institución en su conjunto, no para sancionar y controlar, sino para mejorar y potenciar el desarrollo de sus miembros. De esta manera, la evaluación ya no puede reducirse a una práctica que realizan unos (con autoridad o poder) sobre otros, es un proceso reflexivo, sistemático y riguroso de indagación sobre la realidad, que atiende al contexto, considera globalmente las situaciones, atiende tanto a lo explícito como lo implícito y se rige por principios de validez, participación y ética.

  
       Evaluar implica valorar y tomar decisiones que impactan directamente en la vida de los otros. En este orden de ideas, es una práctica que compromete una dimensión ética, no siempre tenida en cuenta y asumida como tal. Se requiere de un proceso reflexivo que asuma una posición de análisis crítico en torno a las acciones que se realizan conjuntamente con las intenciones que se persiguen. En decir, se hace necesario preguntarse ¿qué se busca?, ¿qué valores están involucrados?, ¿cómo se realiza?, ¿qué efectos tiene?, ¿qué papel asumen los evaluadores?, entre otros y siendo el conocimiento sobre evaluación una construcción teórica, no es de extrañar que en su práctica convivan diferentes modelos, sino que forma parte de un proceso más amplio que supone la gestión y elaboración de un proyecto.

     Es posible pensar en algunas etapas o fases que habría que considerar en la implementación de acciones de evaluación institucional, en este orden de ideas, se pueden identificar distintos momentos que se distinguen entre sí por su especificidad:
  1. Planificación, que consiste en la definición de los aspectos o situaciones que van a ser evaluadas y que dependerá del momento en que se realice el diseño del programa, así como los objetivos que se persiguen; en esta etapa se explicitan los propósitos, se definen las situaciones, métodos, instrumentos y tecnologías que se pretende utilizar, el impacto de resultados. También se asignan los responsables y recursos con los cuenta la institución académica.
  2. Implementación, en esta etapa se incluye la recolección de información a partir de la que se emitirán las apreciaciones y juicios para valorar el uso, tiempos y forma de la tecnología y su impacto en la forma de análisis y descripción del conocimiento adquirido en el alumno. La información que se recolecte será la fuente a través de la cual se van a valorar las situaciones y se tomarán decisiones; si la información que se recoge no es válida y confiable, la evaluación carecerá de significatividad posterior.